El dicho “Dios los hace y ellos se juntan” tiene muchas posibilidades de ser verificado, y la cárcel no es la excepción, aquí se dá uno facilmente cuenta quienes tienen la misma “profesion” o son de la misma ciudad, todas las noches se reunen diferentes grupos a Jugar parqués de estos grupos solo se oyen los sonidos que producen los dados al golpear el tablero y a veces los gritos y discuciones de los participantes cuando no están de acuerdo en algo, otros se reunen a jugar dominó, de ahi se escuchan los fuertes golpes que producen al asentar violentamente las fichas contra la mesa, de igualmanera los gritos y discuciones; cuando abren el patio, se juega futbol, o softball, en esos partidos también se ven los grupos, y también se oyen las discuciones y peleas por desacuerdos, hay quienes se reunen a fumar, y donde se encuentran pareceria la zona industrial de alguna ciudad, con sus humos de diferentes colores, olores y los “zumbidos” de sus propias interacciones, estos no gritan ni discuten, pero a ratos les da por reirse a carcajadas, con lo que es mas que facil encontrarlos. Los evangelicos cuando no estan estudiando la palabra, o no estan en el culto tambien forman grupitos, es facil verlos conversando de sus bendiciones, y comparando sus experiencias con las parabolas que usaba Jesus para enseñar a sus discipulos, sus grupos son de tres o cuatro integrantes y se reunen aletoriamente por el pabellón, entre tantos grupos habemos cuatro. Cuatro tomadores de café, cuatro personas con la misma nacionalidad, dos de la capital, y dos de la ciudad industrial, además nos relacionan otras cosas, un nivel socio cultural similar, una actitud principalmente calmada, e inclinada un tanto hacia el buen humor y el gusto por el café, siempre que en el pabellón hay muchos tomadores de esta bebida, me he dado cuenta de que los unicos que la usamos como disculpa para la tertulia somos nosotros cuatro, yo digo que somos La Cofradia del Café, el café que se consume recibe ese nombre por que de alguna manera deben llamarse las cosas, uno de nuestros “miembros” suele decir que si le pusieran una cucharadita de café, hecharian a perder el aguita sucia” la mayor planta de cafe de este pais y la mas prestigiosa por ende, vende en una de sus presentaciones unos pequeños sobres de cafe tostado y molido, que por la cantidad en ellos empacada, y a mi gusto personal podría producir unas dos porciones de café de buena concentracion, sabor y aroma, sin embargo la costumbre es que de la misma cantidad salgan cuatro y aveces hasta seis porciones de bebida, con esto solo confirmo de que no nos reunimos por tomar un buen café, sino mas bien por compartir un rato desestresante, escuchando historias, con muchos tonos graciosos que cuentan los compañeros, y a conversar de otros temas que no sean realmente, tristezas, problemas, angustias o casos sin evolucionar. Todos los dias dos veces al dia y con la colaboracion de casi todos en la “cofradia” los cuatro sacamos un ratico para disfrutar, ya incluso hay otros internos que nos identifican y hasta nos saludan diciendo al pasar “el Club del Café” en otros idiomas, es una de las cosas mas desestrezantes para mi en esta experiencia, la posibilidad de “hacernos a un lado en la carretera y dejar que todo el trafico pase a nuestro lado” sin interrumpir sin ser interrumpidos, absortos en un momento de compañia compatible.
El café es remedio para todos los males dice mi madre, creo que ya encontre la razón, no es porque sea bebida medicinal, sino mas bien porque cuando tomas café te abstraes, interrumpes la monotonia, la rutina desaparece, y ese momento recargas baterias, refrescas tu mente, descansas.
Gracias madre por enseñarme a tomar café, gracias amigos por los momentos de esparcimiento, y el café mejorado, esto sin los aportes del Jefe, y los dos monos no seria posible.
Nota los “nombres” de los personajes han sido cambiados para protejer la identidad y anonimato de quienes inspiraron esta historia.
Seamos amigos…!